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Monitoreo ambiental en salas de servidores: qué medir y dónde poner cada sensor

Monitoreo ambiental en salas de servidores: qué medir y dónde poner cada sensor

Una sala de servidores rara vez falla de golpe. Falla despacio: el aire acondicionado pierde caudal un martes, la temperatura sube dos grados por semana, el condensado gotea sin que nadie lo note y, tres meses después, una fuente se apaga un domingo a las cuatro de la mañana. El monitoreo ambiental existe para acortar ese recorrido: convertir una degradación lenta en un aviso temprano, con hora exacta y destinatario.

Esta guía resume lo que conviene medir, dónde poner cada sensor y cómo configurar las alertas para que sirvan de algo.

El rango que define todo

ASHRAE recomienda que el aire de entrada a los equipos de TI se mantenga entre 18 °C y 27 °C, con humedad relativa entre 40 % y 60 %. Ese es el marco de referencia que usan fabricantes, auditores y contratos de nivel de servicio, y es el punto de partida razonable para definir umbrales.

Los dos extremos importan por razones distintas. Con humedad baja aumenta la electricidad estática, justo cuando alguien manipula tarjetas dentro del rack. Con humedad alta se acelera la corrosión de contactos y, en el límite, aparece condensación sobre superficies frías. Con temperatura sobre el rango se acorta la vida de fuentes, discos y ópticas; el equipo no se cae de inmediato, envejece más rápido, que es una factura que llega después.

Las variables que vale la pena medir

Temperatura y humedad. La base. Un sensor combinado por rack en instalaciones chicas, dos o tres puntos por pasillo en salas grandes.

Presencia de agua. El riesgo más subestimado y el más barato de cubrir. Casi siempre entra por el drenaje de condensado del equipo de clima o por una unión de agua helada.

Energía. Tensión y corriente en las líneas críticas: salida de UPS, banco de baterías, alimentación de los equipos de clima. Una caída de tensión suele anteceder al problema visible.

Flujo de aire. La temperatura sube lento cuando se detiene un ventilador; el caudal cae de inmediato. Medir el aire da margen de reacción.

Acceso. Contactos de puerta y sensores de movimiento. Además de seguridad, detectan la puerta de gabinete que quedó abierta y rompió el confinamiento de pasillos.

Humo. Complemento del sistema de incendio, no reemplazo, pero con la ventaja de que la alerta llega al mismo panel y a la misma gente.

Dónde va cada sensor

La regla práctica: los sensores de temperatura van donde el aire entra a los equipos, no donde sale. En un rack, eso significa la cara frontal, a la altura del tercio superior, que es el punto más caliente del pasillo frío. Si hay presupuesto para un segundo punto, el escape trasero permite comparar: una diferencia creciente entre ambos delata recirculación de aire caliente mucho antes de que se dispare una alarma.

Los detectores de líquido van siempre en el punto más bajo. El agua se mueve por gravedad, no por criticidad del equipo. Perímetro de las unidades de clima, base del banco de baterías, borde inferior del piso técnico.

Los sensores de flujo van en la descarga del equipo de clima o en la salida de una baldosa perforada. Los de acceso, en la puerta de la sala y en las puertas de los gabinetes con acceso compartido.

Cómo configurar alertas que la gente atienda

El error más común no es técnico, es de diseño: alertar demasiado. Un sistema que envía veinte correos al día deja de leerse en una semana. Tres reglas ayudan.

Dos niveles, no uno. Un umbral de advertencia que solo registra y uno crítico que notifica.

Retardo antes de alertar. El ciclo normal de un aire acondicionado hace oscilar la temperatura. Un retardo de cinco o diez minutos filtra el ruido sin ocultar el problema.

Un canal que no dependa de la red. Si el corte de energía apagó el switch, el correo no sale. Ahí sirve un módem 4G que envíe SMS, o señalización local con sirena y baliza para quien esté en el edificio.

Qué equipo necesitas según el tamaño

Para un rack o una sala pequeña, el ENVIROMUX MICRO alcanza: sensor de temperatura y humedad integrado, dos puertos para sensores externos, alimentación PoE con respaldo DC.

Para salas técnicas y nodos regionales, los modelos 2D y 5D, con versiones de 48 VDC para plantas de telecomunicaciones.

Para un centro de datos, el ENVIROMUX-16D: 16 sensores configurables, 8 entradas digitales y 4 relés de salida en 1U, alimentación AC o 48 VDC, soporte de cámaras IP y registro de datos y eventos. Todos notifican por correo, página web, trampas SNMP v1/v2c/v3 y syslog, así que se integran con la plataforma de gestión que ya tengas.

Tres errores que se repiten

Medir solo un punto. Una sala no tiene una temperatura, tiene un gradiente. El sensor junto a la puerta puede marcar 21 °C mientras el rack del fondo trabaja a 32 °C.

Instalar y no revisar. Los umbrales que se fijaron con la sala a media carga dejan de servir cuando se agregan equipos. Conviene revisarlos una vez al año.

Dejar el sensor suelto. Un cable RJ45 tironeado en la próxima intervención es la causa más frecuente de sensores intermitentes que nadie logra explicar.

Para revisar el catálogo

En Metacom distribuimos la línea NTI ENVIROMUX en Chile. Puedes revisar los servidores de monitoreo, el catálogo de sensores ambientales o la sección completa de monitoreo ambiental. Si prefieres, escríbenos con el plano de tu sala y la cantidad de racks y armamos la configuración contigo.

Si tu operación no es una sala de servidores sino una planta, revisa la guía de monitoreo ambiental para cámaras de frío, packing y bodegas.